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Dislexia, testimonio de un joven de 18 años

A continuación, reproducimos un testimonio personal, la carta que nos hizo llegar un joven de 18 años que, recién diagnosticada su dislexia, comienza a comprender lo que le ha venido pasando.
Enhorabuena, Antonio, eres un ejemplo de superación personal, que a pesar de las trabas que te han puesto algunos profesores y el sistema educativo, no has tirado la toalla y has salido adelante.
Este testimonio no es una historia aislada, es la que viven a diario montones de niños y niñas, de jóvenes y adultos que tienen que luchar contra un sistema que no les quiere entender.

Hola,

Me llamo Antonio, tengo 18 años (diagnosticada la dislexia hace 9 meses) esto me resulta un poco difícil pero espero que ayude a personas en una situación similar a la mía :-). Desde quinto de primaria empecé a darme cuenta que algo me pasaba, pues mis amigos del cole podían ir al parque mientras yo me tenia que quedar con los deberes y clases particulares, pero eso no era lo peor, pues yo llegaba a clase y el profesor aprovechaba a sabiendas de mis “bloqueos en publico”, mi timidez y mi poco inglés y se dedicaba a preguntarme, para ponerme en vergüenza delante de toda la clase y así “demostrarme que no valía para estudiar”, este es el apoyo que tuve por parte de mi profesor.

Tras esto mis padres decidieron cambiarme de colegio, pues yo no me sentía muy cómodo con mi profesor, durante este periodo daba clases con una logopeda, mi problema era mi lentitud en algunos aspectos del aprendizaje. En el nuevo colegio empezaron a funcionar las cosas de otra forma, pero aun esforzándome al 100% mis notas eran raspadas, todo cincos y seises, yo bajé a la orientación del centro y dijeron tras un estudio que tenia déficit de memoria y comprensión lectora y me mandaron libros de trabajo durante la ESO. pero llegue al bachiller…nueva forma de afrontar los estudios ya sin ayuda de una logopeda pero con la ayuda de una academia de apoyo en este curso lo “pasé” con mucho esfuerzo y muchas horas de estudio entre el colegio de (8.00 a 14.00) y la academia de (16.00 a 20.00), esto supuso un gran cansancio por mi parte.

Fui de nuevo a la orientación del centro y me decían que ya tenia un diagnostico, que lo único que me pasaba era que mi organización y aprovechamiento de horas de estudio era malo y me iba tan convencido de eso que, cuando llegaba a casa le dedicaba una o dos horas más de estudio con los mismos resultados,  pero aprobé y como, con recompensa todo parece mas fácil, el esfuerzo  había merecido la pena…pero llego segundo de bachiller y en el primer trimestre me quedaron 6 asignaturas de 7, con un gran estudio a la espalda, mi moral bajo como una montaña rusa, pues me quedaron todo con cuatros y los profesores se excusaron en mi “poco trabajo”, tras esto no quería salir con mis compañeros del colegio, no quería comer, no quería estudiar, lo único que quería hacer, era estar tumbado en mi cama todo el día.

Para mi familia era un golpe enorme pues verme así les llevo a moverse y ir a la doctora Valdés (psiquiatra y psicoterapeuta) que me derivó a  descubrir esta Asociación y a una evaluación en el cedop  lo cual fue la respuesta a mis preguntas interiores de porque estudiando mucho mas que los demás sacaba mucho menos …me diagnosticaron una dislexia como era de esperar. Tras esto se lo comunicamos al colegio, sin ayuda de nadie recuperé cuatro asignaturas, el colegio decidió pensarse la ayuda, pero tras dos meses y la evaluación final a la vista decidimos ir a hablar con la tutora, la cual se ofreció para ayudarme pero por negación de la dirección del colegio no pudo hacer nada…el colegio me negó la ayuda rotundamente, empezó un calvario personal pues iba a tener una segunda evaluación igual a la primera y pasó, pero encontré un resquicio de luz entre las nubes (Ábaco Logopedia tlf:913662906) con dos chicas maravillosas que me ayudaron en todo lo posible, una psicopedagoga Sara, con la cual empecé a tratar todo mi bloqueo y el curso; y Sandra, me ayudó a abrirme y aceptar mi dislexia. A partir de aquí  con la ayuda de este centro y el apoyo de mi familia y Dislexia sin Barreras, salí a adelante, en junio me quedaron 3 y las he aprobado en septiembre y acabo  de entrar en un módulo de grado superior llamado tafad…y ahora empieza mi vida de verdad :-).

Quiero dar las gracias a mi familia,a mis amigos,  a mis tutoras de primero y segundo de bachiller, a mi profesora de biología, de nuevo a “Ábaco logopedia”, a la doctora Valdés y como no a la Asociación por el interés y ayuda mostrados.

Gracias a todos y espero que le sirva a alguien.

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Una película sobre dislexia gana el Festival ImagineIndia

La película “TAARE ZAMEEN PAR … every child is special“, (Estrellas en la Tierra …cada chico es especial, sería la traducción del título) del director Aamir Khaa, ha sido una de las premiadas en el Festival Independiente de cine “ImagineIndia” en Madrid, que celebró su entrega oficial de premios en la noche de ayer.

Quizá os preguntéis, a cuento de que nos interesa dicha película y el festival de cine ¿no?

El film trata la dislexia de un niño, con una dulzura tal que cualquier familia que este viviendo el aprendizaje de su hijo con dislexia se sentirá tan identificada, que olvidará casi donde se está desarrollando, en la India, en una ciudad actual en el año 2007, y con las connotaciones culturales y tradicionales propias. Pero por todo lo demás, bien refleja la situación de nuestras familias, de nuestros hijos e hijas con dislexia, el calvario de las familias hasta conseguir saber que está pasando, el diagnóstico de dislexia.

La película trata de forma tan real la situación que viven nuestros niños, niñas y sus familias, que en palabras de Alberto, un niño de la asociación que ha visto la película dijo “no es un película, es la REALIDAD”. Y Fernando, otro de nuestros niños, comentó que se sentía identificado con muchas de las cosas que pasan en la película, y que se le saltaban las lágrimas.

El Festival la ha premiado como mejor película y mejor director. Y otra cosa importante para nosotros, el encargado de hacer entrega de estos dos galardones ha sido Iñaki Muñoz Salas, Presidente de la Federación Española de Dislexia (FEDIS), en un acto que tuvo lugar anoche, día 2 de junio en el cine Palafox. Dislexia sin Barreras estuvo allí, con la presencia del Presidente, Alfonso Callejas y la Vicepresidenta, Flora Saura, junto con otros socios y socias.

En la Asociación Dislexia sin Barreras estamos tratando de hacernos con una copia de la película para poder hacer un pase para los socios, que se informará a todos con tiempo y lo publicaremos en la web y en los blogs.

Si quieres ver el momento de la entrega de los premios pincha aquí

Iñaki Muñoz, Presidente de FEDIS, entrega el premio a Aamir Khaa, director de la película galardonada

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La Dislexia en el Parlamento Europeo

El milagro se está produciendo. Los pasos que hemos ido dando desde las Asociaciones de Dislexia, están dando sus frutos. La movilización para que el Parlamento Europeo conozca el problema también, como ya hemos ido informando. Ahora, el presidente de FEDIS (Federación Española de Dislexia), Iñaki Muñoz, ha sido invitado para intervenir en el Parlamento, y contar a los eurodiputados la realidad de la dislexia en España. Junto a el, intervendrán ponentes de otros países para dar una completa pincelada de nuestra situación en Europa.

Si queréis conocer el texto completo del correo que nos ha mandado el Presidente de FEDIS, pinchar aquí.


Carta de un alumno a su maestro

Por Angela Marulanda G.

Enséñame cómo aprender y no qué aprender, enséñame a pensar y no tan solo que debo pensar. Así desarrollaré mi inteligencia y no solamente mi memoria.

No me regañes delante de mis compañeros. Me haces sentir humillado y temeroso de ser rechazado por ellos, aceptaré mejor tus correcciones, si me las haces calmadamente y en privado.

Señálame mis cualidades y reconoce mis habilidades. La confianza que así desarrollo en mis capacidades me anima a esforzarme y me hace sentir valioso y adecuado.

No me insultes con palabras, ni con gestos despectivos. Me haces sentir menospreciado y sin ánimo para corregir mis faltas y debilidades.

Ten en cuenta mi esfuerzo y mi progreso, no sólo el resultado final. A veces con poco esfuerzo logro mucho… pero es más meritorio cuando pongo todo mi empeño, aunque logre poco.

Nota lo que hago bien y no solo lo que hago mal!. Cuando subrayas mis éxitos y no mis fracasos, me siento motivado a seguir mejorando.

Cuando me corrijas o disciplines, hazlo sin maltratarme física o emocionalmente. Si atacas mi persona o mi personalidad, deterioras mi autoestima y no mejoras mi disciplina.

Confía en mí y demuéstrame tu confianza. Cuando me repites la misma cosa una y otra vez, me doy cuenta de tu desconfianza y esto me precipita a fracasar.

Trátame con cariño, cortesía y respeto. En esta forma te admiraré y, por lo tanto, desarrollaré un profundo respeto por ti.

No me amenaces, pero si lo haces, cúmplelo. Si no cumples lo prometido, aprenderé que, haga lo que haga, siempre puedo salir eximido.

No me ruegues ni me implores que me porte bien. Te obedeceré cuando me lo exijas con firmeza y sin hostilidad.

Procura hacer clases amenas e interesantes, en las que yo pueda participar. Me aburro cuando todo es rutina, sólo tú hablas y yo nada puedo aportar.

Cuando te haga preguntas, no me digas “eso ya lo expliqué”. A veces tus explicaciones no son claras o suficientes para mí, si pregunto es porque quiero entender y aprender.

No tengas preferencias. Cuando alabas a uno e ignoras a otros, deterioras nuestras relaciones y haces de mis compañeros mis enemigos.

Cuando me criticas para corregirme, me defiendo y no acepto mis defectos. Sólo si acepto mis fallos, podré tratar de corregirlos. Ten en cuenta que aprendo más de quien no me desprecia

Sobrevivir con la dislexia y mucha astucia

Desde Chile nos llega una emotiva carta de Julia Maria Flores Méndez , que nos ha parecido muy interesante reproducirla para todos vosotros, por el ánimo que nos da para seguir en la lucha, y sobre todo, su ejemplo.

Buenas tardes, soy una mujer chilena de 53 años, con hijos y nietos. Buscando información sobre la dislexia, me encontré con vuestra página.
Paso a referirme al por qué de mi comentario o testimonio. Me descubrieron a los 35 años, por esas cosas del destino, que era una disléxica no tratada. La persona que lo descubre es un sicólogo del cual yo era su secretaria. Mientras él me daba una instrucciones, se da cuenta que yo usaba ciertos mecanismos, para diferenciar, izquierda, derecha, arriba ,abajo. Me pregunta de por qué lo hago, le respondo, que siempre he tenido dificultades para orientarme, cual es la derecha y cual es la izquierda. me somete a una batería de test, y descubre que soy disléxica.
Me explica toda la situación y ahí se me viene a la mente, todas las dificultades que tuve de niña para aprender a leer y a escribir, y aún grande seguía confundiendo letras, invirtiendo números, saltándome frases completas al escribir. Le cuento al sicologo, que he tenido una madre super estricta, donde para ella,y en esos años, no cabía la dislexia sino la flojera.
Más encima a los 6 años me pone a estudiar piano, me era difícil leer, mucho más me costaba leer partituras. A esto hay que agregar una hiperactividad, que todavía me acompaña.
Después de el análisis del test, empiezo a reflexionar como ha sido mi vida como disléxica no tratada y descubrí la cantidad de triquiñuelas que aprendí para superar las dificultades.
Como soy multicanal, eso la traduje a trabajo y podía estar haciendo como 3 cosas simultáneamente, toda esa información que me llegaba al cerebro, en vez de distraerme, le daba formas y las ponía en acción. Me gusta mucho la música, toco piano y guitarra. Al único problema que me enfrento, es que al no tener un colador en mi cerebro, me estresso con más facilidad que otras personas.
Me alegro al encontrarme con esta página, y darme cuenta que los papas de hoy se preocupan, por estos problemas en sus hijos, no tuve esa suerte ya que en los años 60 de esto, no se hablaba.
Mamas, Papas de hijos disléxicos en cada uno de ellos hay un tremendo potencial, lo único que uds. deben seguir insistiendo, es que la medicina haga más estudios sobre esta situación, creo que todavía quedan muchas cosas por descubrir. Se los testimonia una mujer de 53 años que aprendió a sobrevivir con una dislexia, con mucha astucia.

Gracias Julia María por tu testimonio, por tu fuerza para superar los problemas y convertirlos en un don, en algo positivo. Y gracias por el aliento que nos das para seguir trabajando por nuestras hijas e hijos.